Cuánto tardan en atender” se queja una señora que espera hace 3 minutos en la fila del banco, “Qué hace este tipo en moto con dos nenes y papando moscas”, se queja una madre que se desespera por esos chiquitos, “Esta relación no funciona, siempre lo mismo”, una chica de 20ypico a un jóven de igual edad en la puerta de la panadería, son algunos ejemplos extraídos de la vida misma…

La queja sólo atrae insatisfacción, una emoción negativa que va enfermando a tus pensamientos y luego a tu cuerpo. ¿Te identificas desde algún lugar con la queja? ¿Qué te gustaría hacer con ella? 

Hacé plop! y salí de ese lugar. 

Transformar la queja en oportunidad de acción

La queja es un hábito que muchas personas hoy adoptan como su estilo de vida, parte de su día a día. 

La realidad es que, con la mitad de la energía que usamos para quejarnos, podríamos construir la solución, por tanto, precisamente, es la queja que nos impide avanzar y lograr nuestros objetivos. ¿Lo hacemos consciente? ¿Somos conscientes que la mayoría del tiempo actuamos en transparencia? Es decir, a un nivel más bajo de consciencia. 

La buena noticia es que podemos mirarnos y gestionar la queja. Necesitamos avanzar por un camino de auto-conocimiento para vivir mejor, es la única herramienta que tenemos nosotros y que podemos asumir la responsabilidad de gestionar. El resto de las cosas, depende de otros y no está a nuestro alcance.

 

Al respecto, hay un concepto muy lindo de Pilar Sordo que lo llama «El Anticipador de Desgracias». Con humor, dice que es un «Talento Nacional» y se trata del «boicot a las alegrías». 

Uno de los ejemplos que describe en su libro «Bienvenido Dolor», y es muy gráfico, es cuando una mujer (A) comunica a su amiga (B) que está embarazada y de pronto B empezó a hablar de la vuelta de cordón umbilical que nació el hijo del vecino, o del embarazo traumático que tuvo la otra amiga.

El Anticipador de Desgracias es un mecanismo automático que hace vencer la voluntad y permite que nuestras conversaciones sean SIEMPRE desde la QUEJA😣.

Haciendo consciente este concepto, probablemente, lo veas mas fácilmente en otros, y también en vos mism@.

Recordá que si lo ves en otro y te enoja, implica que es un reflejo de vos mism@ y es necesario revisar.

Es ideal transformar este pensamiento por algo positivo y, si tenemos cerca a un “Anticipador de Desgracias” desactivar con la risa. 

El objetivo siempre, es vivir mejor.

A continuación, listo algunas preguntas ideales para hacernos reflexionar.

  • ¿Para qué nos quejamos? 
  • ¿Cómo son nuestros vínculos desde la queja? 
  • ¿Somos conscientes que la queja desgasta nuestras valiosas energías? 
  • ¿Somos conscientes que la queja atrae más queja y una insatisfacción constante? 
  • ¿Sabemos que la queja le dice a la mente «RESIGNÁTE, ES ASÍ»? 
  • ¿Por qué estamos buscando en la queja un respaldo para enfocar en otro lado, y evitar MIRAR QUÉ NOS PASA?

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Un Abrazo, Lau.