Soy la oveja negra de mi familia, así me sentí siempre. No porque alguna persona me lo haya afirmado, sino porque desde pequeña, siempre sentí que “no encajaba” y, por consiguiente, un leve rechazo. 

Sin embargo, desconozco cuál es el huevo y la gallina. Es decir, porque me rechazaban me apartaba, o porque no encajaba, me rechazaban. 

Y así, me fui haciendo de familias sustitutas a lo largo de mi vida. Hoy, ya con 38 años, y con rumbo en una vida de evolución personal, consciente, siento que la brecha se hizo más grande, los intereses son diferentes. Es más, para algunos miembros, es pensar complicado.

Por lo general, esto lleva a ser más consciente aún en pre-identificar lo que puedo y no puedo decir (y cómo lo digo), aplicar Comunicación Auténtica en muchos casos, para evitar generar controversias y malentendidos, y sobretodo, hace que no sea yo, que no muestre quién soy verdaderamente.

Pero, hace unos días, caí en la tentación 😆 . La participación en una conversación en el grupo de Whatsapp de primos, siendo yo auténtica, me remitió a esos días de mi infancia “donde no encajaba”.

Llega un mensaje con la siguiente noticia: Una sra. invadió con su auto a la oficina de la cooperativa eléctrica de San Pedro porque se enojó cuando le cortaron el servicio de Luz por falta de pago (te comparto el link de la noticia). 

Se trataba de una situación real. 

Dije, “No entendí, ella adeudaba facturas de Luz y ella es la que rompe todo en la empresa? la gente cada vez se hace menos cargo de las cosas que debe hacerse cargo, y toma responsabilidades que no le corresponden. El mundo del revés!!🤦🏻‍ 😂. “

Y ahí llovieron mensajes con quejas que el costo de la luz que pagamos es como el de París, que los servicios básicos son un desastre, que no alcanza la plata, que el gobierno, etc. En todos, la mirada estaba puesta en los elementos externos que están fuera de nuestro marco de control, competencia y gestión. 

Acaso, ¿nosotros no podemos hacer nada para mejorar nuestra vida y vivir mejor?. En relación a esto, hay una reflexión que me encanta, “¿quién es el más pobre de los pobres? el rico, porque está ocupado en contar monedas y no se ocupa de contar las estrellas.” 

Desde mi perspectiva, es necesario que nos hagamos responsables de las cosas que son nuestra responsabilidad. Por ejemplo, volviendo al ejemplo de la Sra., su responsabilidad es saber cuánto consumir de luz y encontrar la manera de pagar. Lo que no es su incumbencia o su responsabilidad es hacer justicia con violencia. Cuando sabemos que la palabra “injusticia” es pura interpretación del ser humano. Porque vemos la realidad tal como somos.

Es necesario que tomemos consciencia que NOSOTROS CREAMOS NUESTRA REALIDAD. Si miramos desde la óptica de lo negativo, nuestra realidad será toda negativa. CREER ES CREAR.

A continuación, llovieron más mensajes cuando mencioné “Es que quejarse desgasta energías, genera insatisfacción permanente y no lleva a ningún lado. El hacerse cargo es tomar acción desde el lugar que tenemos y podemos. Ojalá todos veamos las cosas maravillosas que tenemos en la vida y aprendamos a disfrutar, antes que quejarnos de todo”

A saber:

  • quejas: “Sinceramente estoy muy preocupado x la realidad económica, social y política que estamos pasando. Es una situación muy compleja”
  • juicios: “no puedo vivir en una nube de pedos xq la realidad me supera”
  • ironías: “a mi encanta lo espiritual y toda esa yerba…”
  • críticas: “Qué es tomar acción?. decir las cosas o lo q uno piensa, se puede tomar como una queja, y no decirlas, por no tener sensibilidad con la realidad del otro o mirar para otro lado”
  • y silencios. 

Sí, nuevamente, me sentí la oveja negra de mi familia. 

Y justo en el momento preciso, una amiga maravillosa me envía una dosis de ungüento de alta calidad que transcribo a continuación..

 

“Ser la oveja negra” es un acto de amor al clan familiar.

Según Bert Hellinger, el creador de las constelaciones familiares, nos dice que “Las llamadas Ovejas Negras de la familia son en realidad buscadores natos de caminos de liberación para el árbol genealógico.

Aquellos miembros del árbol que desde pequeños buscaban constantemente revolucionar las creencias, yendo en contravía de los caminos marcados por las tradiciones familiares, aquellos criticados, juzgados e incluso rechazados, esos, por lo general son los llamados a liberar el árbol de historias repetitivas que frustran a generaciones enteras.

Las ovejas negras, las que no se adaptan a las normas, las que gritan rebeldía, cumplen un papel básico dentro de cada sistema familiar, ellas reparan, desintoxican y crean una nueva y florecida rama en el árbol genealógico. 

Gracias a éstos miembros, nuestros árboles renuevan sus raíces. Su rebeldía es tierra fértil, su locura es agua que nutre, si terquedad es nuevo aire, su apasionamiento es fuego que vuelve a encender el corazón de los ancestros. Incontables deseos reprimidos, sueños no realizados, talentos frustrados de nuestros ancestros se manifiestan en la rebeldía de dichas ovejas negras buscando realizarse.

El árbol genealógico, por inercia querrá seguir manteniendo el curso castrador y tóxico de su tronco, lo cual hace la tarea de nuestras ovejas una labor difícil y conflictiva. Sin embargo, ¿Quién traería nuevas flores a nuestro árbol sino fuera por ellas? ¿Quién crearía nuevas ramas? Sin ellas, los sueños no realizados de quienes sostienen el árbol generaciones atrás, morirían enterrados bajo sus propias raíces».

👉Que nadie te haga dudar, cuida tu “rareza” como la flor más preciada de tu árbol. Eres el sueño realizado de todos tus ancestros.

¡Más que ORGULLO para todas las generaciones!

Chin chin ❤🥂

 

Vos, ¿sos la oveja negra de la familia? ¿Te sentiste excluido en distintas oportunidades? ¿Conocías que sos el/la superhéroe de tus ancestros?

 

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¡Gracias por leer!

Un abrazo, Lau.