El momento actual sufre de graves problemas de entendimiento en las familias, parejas, entornos laborales, amistades, sociedad en general.

Muchas veces vivimos situaciones incómodas que nos hacen poner en incoherencia entre lo que sentimos, pensamos y hacemos. O nos vemos involucrad@s en tener que iniciar una comunicación difícil, y no sabemos cómo expresarnos y no encontramos las palabras adecuadas. 

Otras veces, nos vemos imposibilitados a lograr resultados, aquello que anhelamos, porque no podemos reconocer qué necesitamos. Asimismo, muchas veces, las relaciones con personas cercanas empeoran por no poder reconocer aquello que sentimos realmente.

Por estas razones, te invito a descubrir el poder de la palabra con una comunicación eficaz, auténtica y en pocos pasos, desde la emoción, necesidad, sinceridad y claridad que encontrarás en tu interior.

Porque…con un diálogo desde el corazón, aumentan las posibilidades de obtener lo que pedimos.

Porque…las comunicaciones difíciles se borran con la Comunicación Auténtica.

 

DE LA COMUNICACIÓN HEREDADA A LA COMUNICACIÓN AUTÉNTICA

En la nota de blog El poder de la palabra. La forma, transforma. compartí un detalle acerca del poder que tienen las palabras para generar acción. Destruye o construye en función de la forma y la interpretación de las cosas. También describí la necesidad de gestionarnos con otro paradigma para mejorar el uso de esas palabras en las comunicaciones. 

Muchas veces al hablar con otra persona, damos por sentado que hay comunicación pero ¿Cuál es la garantía que el receptor esté entendiendo lo que el emisor quiere decir? o ¿Cuál es la garantía que el emisor esté transmitiendo el mensaje que realmente desea?

Hay un post que ha dado vueltas en las redes sociales que dice:

Entre lo que pienso,lo que quiero decir, lo que creo decir, lo que digo, lo que quieres oír, lo que oyes, lo que crees entender, lo que entiendes, existen nueve posibilidades de no entenderse

¡Y es cierto!!! pero ¿lo sabemos? ¿recordamos esta vinculación cuando conversamos con un otro?. Hemos crecido con un modelo de comunicación que hoy ya queda obsoleto. 

Partiendo de la premisa que la Comunicación es “acción en común”, el MODELO DE COMUNICACIÓN HEREDADA es el siguiente: 

Aquí, la comunicación es estática, lineal y bastante pasiva, donde el EMISOR deja por sentado que el RECEPTOR entiende el mensaje. La realidad es otra, por los siguientes factores.

Primero, por el sólo hecho de ser SERES HUMANOS, entre lo que digo y lo que el otro entiende, habrá un abismo. Tenemos modelos mentales diferentes. Es decir, cada uno es una particular forma de ser, de interpretar, es un observador particular. Por ejemplo, yo puedo decir, “esporádicamente te voy a ver”, pero ¿cuánto es esporádicamente?. Cada persona dará una connotación diferente. 

Los modelos mentales son estructuras que construimos que nos permite estar en el mundo, interactuar con nosotros mismos y con la realidad. Esto nos lleva a pensar que nosotros los seres humanos no interactuamos con la realidad directamente, sino con aquello que interpretamos y construimos a partir de lo que percibimos. Están constituidas de imágenes, creencias, ideas, recuerdos, experiencias personales, emociones, etc. Y es algo muy personal, único. Uno por cada individuo

Segundo, los seres humanos hablamos generalizando desde la obviedad, por eso se producen ruidos en la comunicación y no se produce la comunicación en el sentido de la “acción en común”. Si tenemos en cuenta que la Comunicación es “acción en común” tenemos que tener en cuenta que, del otro lado, hay un otro, un “legítimo otro”, con el cual vamos a tener que hacer una acción en común. Y para que esta acción se dé, debemos  ponerme en el lugar del otro (EMPATÍA) para saber si lo que “yo digo es lo que el otro está entendiendo”. De ahí la importancia de empezar a CHEQUEAR. 

Además, es aquí donde también interviene “la escucha”, porque la escucha es lo que valida el habla. Es decir, cuando el RECEPTOR escucha, recien ahi, va a hacer que se valide el MENSAJE. O dicho de otro modo, el MENSAJE cobra sentido a partir de la interpretación del otro. 

 

Transición

Para poder pasar DE UN MODELO HEREDADO A UN MODELO DE COMUNICACIÓN ACTUAL, más integral, necesitamos construir COMUNICACIONES AUTÉNTICAS. 

Aquí, actúa la comunicación eficaz en pleno sentido de la palabra. Factores como la empatía, la sinceridad, la claridad, y la intención real, son claves. 

Priorizamos un diálogo con nosotros, y conocer la intención real de comunicar, qué siento y qué necesito para poder hacer un pedido a mi receptor desde la empatía y la escucha activa. Sin juzgar, sin suponer, sin pensar por el otro. 

Es decir, comunicar como si fuera una nota periodística, sin sustantivos, sin calificativos, sin tintes ni matices personales, sin interpretaciones. Sino mejor será no comunicar.

MODELO DE COMUNICACIÓN EFICAZ (AUTÉNTICA O NO VIOLENTA)

El MODELO DE COMUNICACIÓN AUTÉNTICA es también conocido como Comunicación Eficaz, o Comunicación No Violenta desarrollado por el Dr. Marshall Rosenberg hace más de 60 años.

Este modelo se basa en la reflexión de que todas nuestras acciones lo que pretenden es satisfacer necesidades. Necesidades que son genuinas, legítimas, profundas. 

Por lo tanto, el objetivo de la comunicación será satisfacer esas necesidades, sin que vaya en detrimento de las personas que nos rodean. Es una forma de cuidarnos (a nosotros mismos) y cuidar a estas personas que nos rodean, sin hacer daño por aquellas cosas que digo. 

Pues, ¿cuántas veces hemos tenido conversaciones donde el otro reacciona? Evidentemente, en esa conversación, nuestras palabras provocaron una herida, o tocaron una herida existente y llevó a que esa persona se ponga a la defensiva, o se cierre, o se aleje emocionalmente de nosotros. 

Éste modelo hace énfasis en las palabras y en el lenguaje que utilizamos en nuestras relaciones. Las palabras, cómo nos expresamos y la energía que ponemos en esa expresión puede alimentar un desencuentro, o también ocasionar un encuentro, cercanía o proximidad. 

Debemos tener presente que hemos aprendido un tipo de conversación que lleva a hacer daño a la otra persona y lo lleva a alejarse. 

Ejemplo: uno de nuestros hijos molesta al otro permanentemente. Lo primero que me sale son expresiones del tipo “Siempre estás igual” “No hay quien te aguante” “Cuantas veces te digo lo mismo y no haces caso”. Queremos solucionar una situación de conflicto en la familia con elementos que están dañando a nuestro hijo y que inevitablemente llevará a alejarse. Y pero aún, nos dificultará más la relación y la resolución de conflictos.

En cambio si le decimos “¿Qué está pasando, vamos a pararnos y hablar porque quiero entender, me importa saber qué pasa? 

En cualquier caso, ese niño necesita atención y saber que tiene un lugar seguro en la familia. Y busca satisfacer sus necesidades. Y la forma que conoce es “molestando” al hermano. 

Todas las personas, en situaciones difíciles o felices, necesitamos en un primer momento, que la persona que tenemos al lado nos mire y nos acompañe con calidez. 

Este modelo ayuda a encontrar esa energía de calidez y poder expresarnos desde ahí. Por lo tanto, factores como la empatía, la sinceridad, la claridad, y la intención real, son claves. 

¿Qué necesitaremos?

Apertura para :

  • Aprender a mantener un diálogo interno, 
  • Ponernos en el lugar del otr@ (empatía),  
  • Reconocer nuestras necesidades (sentirte valios@), 
  • Expresar un pedido de manera concreta, y 
  • Ser agradecid@. 
¿Cómo empezamos?

Por suerte, contamos con una estructura de 6 pasos que podemos seguir. Al principio, la recomendación es practicar en papel, hasta lograr internalizar el proceso.

1.- Tener una INTENCIÓN CLARA de qué quiero obtener de la comunicación. Cuál es mi responsabilidad y cuál la del otro. Respirar 90 segundos hasta que la información llegue.

Este punto es clave, pues, muchas veces, creemos necesitar comunicar algo, y profundizamos en nosotros, nos damos cuenta que es una cuestión personal, mía, y que nada necesitamos resolver con el otro. 

 

2.- OBSERVAR qué sucede y qué me afecta. Describir la situación como si fuese un diario, narrando los hechos sin calificativos, adjetivos, juicios, ni contenido con la palabra NO.

 

3.- Luego, identificar qué me sucede con eso que observo. ¿Cómo me siento en relación con eso que estoy observando? La EMOCIÓN.

 

4.- Plantear las NECESIDADES de mi alma. ¿Qué cosa necesito entienda el otro? ¿Cuál es mi necesidad con respecto a eso que siento? requiere de compasión, de entender al otro, al margen de compartir o no. 

 

5.- Hacer un pedido en función a la necesidad. ¿Cuál es mi PETICIÓN para satisfacer mi necesidad?.

 

6.- Agradecer. Siempre dar las GRACIAS! todos somos uno y seguramente lo que sea que haya que comunicar, ambas partes la necesitarán para crecer. Pensar que el otro es mi entrenador personal para mi evolución nos hace estar más livianos.

 

Cabe aclarar que, al principio, puede llevar tiempo y no reconocer la intención real, o la emoción que me genera la situación, pero no te preocupes, es una cuestión de práctica. Pues, no estamos habituados a ir por la vida con éste modelo de comunicación. Tenemos internalizado otro modelo de comunicación que necesitamos ir desaprendiendo.

 

Tarea: 

Te invito a escribir en un papel los 6 pasos, repasá la comunicación en soledad para ganar seguridad y comunicá. 

Luego de comunicar gradualmente, siguiendo cada paso, chequeá que el receptor entienda lo que estás comunicando y preguntá “¿Me entendes?”.

Aplicá la escucha y la empatía. Esto significa que, si no estás de acuerdo con algo que la persona te pueda decir (justificaciones), le digas “Entiendo, pero no lo comparto”, y seguí con el paso siguiente.

Practicá y, si sentís, contá tu experiencia en el espacio de «comentarios». Dá tan lindos resultados que te sorprenderá!

 

Gracias por leer y si crees que puede ser útil y nutrir a otras personas te pido compartir haciendo click en los iconitos.

Un abrazo, Lau 😉

 


Agradecimiento

Gracias enorme a Carmen Valenzuela, mi gran maestra, por haber puesto en mi camino la Comunicación Eficaz, o Auténtica, en España, durante el Programa de Liderazgo y Coaching asistido por caballos que realicé en Julio del 2016.